Una chica en cuarentena se evade de la aparente rutina dibujando y dando rienda suelta a su imaginación, permeable a aquella vida extraordinaria que le llega desde más allá de su balcón.



«Dibujar –escribió Vincent Van Gogh a su hermano Theo en 1882– es la acción de abrirse paso a través de un invisible muro de hierro, que parece interponerse entre lo que se siente y lo que es posible realizar. ¿Cómo atravesar ese muro? De nada sirve golpear fuertemente sobre él; es preciso corroerlo lenta y pacientemente con una lima. Dibujar ya no es ordenar líneas. El dibujo no es lo dibujado. El dibujo es el movimiento no directamente representable de La lucha contra una resistencia. Dibujar, y por extensión pintar, es golpear, perforar, demoler, traspasar un muro que nos separa de una infinitud sospechada».